Qué hacer si el perro se escapa

Qué hacer si el perro se escapa

En artículos anteriores hemos comentado la manera de pasear al perro correctamente como un pilar fundamental a la hora de implantar y reforzar la disciplina y jerarquía tan vitales en el perro. Pero veamos de qué manera podemos enfrentarnos a un problema común que, alguna vez, nos ha ocurrido a todos los dueños de perros: el perro se nos escapa, no quiere volver.

Por ejemplo, vamos paseando por un parque en el que el perro puede ir suelto y, de pronto, encuentra otro aliciente mayor que el seguirnos.

En ese momento, entramos en un estado de nerviosismo y comenzamos a llamarle a gritos, claramente alterados y comenzamos a correr tras él. El perro intrepretará esas señales bien como debilidad por nuestra parte (al notarnos nerviosos y alterados) o bien como un juego (al ver que le perseguimos), por lo que se debilitará la relación individuo alfa- individuo beta entre amo y perro.

Lo que debemos de hacer es llamarlo, sí, pero de forma firme y serena y NO DEBEMOS IR DETRÁS DE ÉL, sino caminar en otra dirección (procurando no perderlo de vista) para que sea el perro el que nos siga (su instinto social de integrante de una manada le hará seguir al individuo alfa). De esta forma solucionaremos el problema la gran mayoría de las veces y si recompensamos al perro cuando esté de nuevo a nuestro lado reforzaremos la relación jerárquica entre ambos.

Si aún haciendo esto, el perro no viene a nuestro lado hemos de intentar llegar a él de la forma más tranquila y firme posible y, cuando le tengamos a nuestro alcance (ya sea porque el perro finalmente viene, porque lo hemos conseguido atrapar o alguien lo ha hecho por nosotros) NUNCA, NUNCA y repetimos una vez más NUNCA HEMOS DE PEGAR al perro ya que le llegarán señales contradictorias acerca de si queríamos o no, que estuviese con nosotros. Por desgracia, es una imagen muy común ver a una persona llamando a gritos a su perro y, cuando este finalmente va, no sólo no es recompensado, sino que es castigado y a menudo pegado. Si llamamos a nuestro perro porque se alejado y éste, a regañadientes o no, vuelve hay que recompensarlo, no castigarlo.

Una vez hemos recuperado al perro haremos los siguiente: Le ponemos la correa, insistimos de nuevo sin perder los nervios ni actuar de forma violenta o alterada, y lo obligamos a caminar detrás de nosotros justo detrás de nuestros pies. A los pocos minutos vamos dejádole más cuerda, pero insistiendo siempre en que camine detrás. Cuando consigamos esto sin que la cuerda esté tensa, esto es, el perro ya camina sin obligarle físicamente siguiéndonos lo siguiente que debemos hacer es pararnos y dejar al perro cierta libertad. Al poco, hemos de volver a soltarle y alejarnos un poco y llamarle: cuando el perro venga le recompensaremos con juegos o golosinas. Repetimos el proceso tres o cuatro veces. De este modo no sólo hemos conseguido recuperar a nuestro perro, sino lo que es más importante, hemos reforzado la relación jerárquica de modo que es poco probable que vuelva a escaparse.

Créditos imagen: http://1000awesomethings.files.wordpress.com

Artículos relacionados:

La imprescindible disciplina de los perros

FitBark: el primer gadget android para perros

Qué hacer si tu perro se ha perdido

¿Cómo ayudar a un perro abandonado?

Por qué nunca debes de pegar a tu perro

Puntúa este artículo:

VOTOS: 2 MEDIA: 5

VISUALIZACIONES: 3006

Commentarios